El cuento poético más famoso de todos los tiempos, El Principito -Le Petit Prince- , vio la luz el 6 de abril de 1943, un año antes de que su autor, el escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, despegara a bordo de un avión caza de una base aérea de Córcega para llevar a cabo un reconocimiento sobre los movimientos de las tropas alemanas en el valle del Ródano. Una misión de la que nunca regresaría.
El desaparecido escritor, perteneciente a una familia aristocrática de Lyon venida a menos, forma parte de la larga lista de autores que jamás pudieron saborear las mieles del éxito de su obra. Traducido a más de 250 lenguas y dialectos –el más traducido de la historia después de la Biblia-, el libro narra el encuentro de un piloto perdido en medio del desierto con un pequeño príncipe que asegura que procede de otro planeta y que le cuenta sus aventuras interplanetarias.