Ser Misionero es un privilegio muy grande. En primer lugar hay que ser hijo de Dios, haberse entregado a Dios: haber nacido de nuevo. El amor a la almas es requisito indispensable. Ir a las naciones a predicar el Evangelio, es una bendicin muy grande y tiene una remuneracin especial, de parte de Dios. Es hermoso trabajar en cualquier nivel de la sociedad, llevando el Evangelio.