Y ya se sabe lo que pasa con las herejías. Una vez que se transige con una, vienen todas las demás y el edificio de la doctrina se viene abajo. Admito, que si la doctrina no es buena o errónea, no está mal que se destruya, pero al final, lo que tienes es un edificio destruido. Y después de la destrucción no queda nada. Difícilmente los popes del misterio en España, van a poder vender misterio si ellos mismos no creen en el misterio.