Dice Richard Bach, que "no construimos nuestra realidad, en todo caso construimos las apariencias y nos acomodamos a ellas. La realidad no tiene nada que ver con el espacio y el tiempo, la realidad es el Amor incandescente y absoluto, y cómo ese amor se manifiesta en la vida diaria. Nuestra misión en la tierra es expresar el Amor en algo con lo que podamos brillar, aunque ese brillo sea un pequeño punto en el cielo y pase desapercibido al común de los mortales."