Decía en entradas anteriores que el calendario era un elemento de ayuda adicional para nuestros Orioles, sobre todo por el hecho de no tener que enfrentar en 24 ocasiones más a nuestros rivales de división, las más dura de las mayores. Esos 24 partidos se van a repartir entre los equipos contra los que no jugábamos normalmente y son los de las dos divisiones de la Nacional con las que no nos tocaba jugar. Recuerdan ustedes que cada año había juegos contra una división de la nacional, y siempre, contra el rival cercano, en este caso los Nacionales de Washington.