El enemigo quiere causar tu destrucción a través de las drogas, alcohol, la promiscuidad, pereza, temor, desobediencia, malas amistades, etc. No quiere que cumplas el propósito de Dios.
El enemigo quiere causar tu destrucción a través de las drogas, alcohol, la promiscuidad, pereza, temor, desobediencia, malas amistades, etc. No quiere que cumplas el propósito de Dios.