El color azul le pareció a Picasso adecuado para expresar sus sentimientos de pena y de dolor. Utilizó este color durante más de cuatro años, y de año en año sus cuadros se fueron haciendo más monocromos. Estas obras se caracterizan por una opresiva atmósfera de desesperanza los omnipresentes tonos azules confieren a los cuadros un carácter irreal, más allá del tiempo y el espacio