El gozo del Señor nos da una fuerza espiritual y sobrenatural. Para recibir muchas de las provisiones espirituales, necesitamos tener la fuerza que el regocijar nos proveerá.
El gozo del Señor nos da una fuerza espiritual y sobrenatural. Para recibir muchas de las provisiones espirituales, necesitamos tener la fuerza que el regocijar nos proveerá.