Nuestra vida como cristianos, que se inicia en el bautismo cuando recibimos el cirio encendido de la fe, es una vida que debe esforzarse por no dejar apagar el cirio, la luz de la fe.
Nuestra vida como cristianos, que se inicia en el bautismo cuando recibimos el cirio encendido de la fe, es una vida que debe esforzarse por no dejar apagar el cirio, la luz de la fe.