Las estadísticas muestran que el colombiano lee poco y no necesariamente por
falta de plata sino por desinterés. Esto sumado al impacto de Internet y de
las nuevas tecnologías hacen que las librerías independientes sean uno de
los negocios más difíciles de las industrias culturales y con mayores
retos. Hablamos con Ana María Aragón, dueña de la librería Casa Tomada en
Bogotá, más que una librería, un centro cultural alrededor del libro y la
lectura.