En este poema el maestro de poetas, Federico García Lorca, cuenta la historia de cómo va tranquilamente una preciosa gitana caminando por un sendero al mismo tiempo que toca una pandereta. El viento empieza a soplar queriendo levantarle el vestido a la gitana para ver sus intimidades, ella se asusta y corre a refugiarse en la casa donde vive el cónsul de los ingleses, que la socorre ayudado por los carabineros, mientras el viento silva entre las tejas de la casa.