La historia explora la colisión entre la humanidad biológica (frágil y caótica) y la aspiración a una "Eternidad Estática". El Alquimista Azul (Julian Cross) ha dejado de ser humano para convertirse en una entidad que utiliza la selva y la tecnología de una antigua civilización para transformar a las personas en obras de arte permanentes, eliminando el "ruido" de la vida orgánica.