La vara y el cayado traen protección y dirección. A veces el sentimiento de la oveja al ser guardada y guiada es de dolor, pero los dos (la vara y el cayado) aunque dolorosos, son necesarios para nuestra guianza y para poder llegar a nuestro destino. No dudemos que, aunque a veces doloroso, El Buen Pastor en disciplina nos regresará a sus pastos verdes.