¿Alguna ves has escuchado la frase “muerto en vida?” Y es que hay una diferencia entre vivir y existir. Dios sopló aliento de vida en el hombre y este se convirtió en un ser viviente; capaz de desarrollarse, de reproducirse y de mantenerse a si mismo. Por lo contrario, quienes solo existen, se estancan en alguna etapa de la vida, no motivan a los demas de manera positiva y son dependientes de los demas. ¿De cuál tipo de “espíritu” estamos nosotros recibiendo vida?