¿Y si las panaderías tuvieran que colgar un aviso en su escaparate que pusiera «consume nuestros productos con moderación y bajo tu propia responsabilidad»? ¿Y si sus productos debiesen incluir advertencias del tipo «el trigo produce adicción», «el trigo causa sarpullidos», «el trigo empeora la depresión» o incluso «el trigo puede provocar psicosis»?