Esta historia nos muestra el valor de nuestros mayores y la injustica que podemos llegar a hacer al apartarlos de nosotros. Nuestros mayores tienen mucho que enseñarnos y es nuestro deber tener paciencia con ellos si sus fuerzas o su mente flaquean. Ellos dieron todo por nosotros cuando les toco hacerlo. Ahora es nuestro turno.