El tiempo se muestra afable cuando nosotros mismos desde el agrado distribuimos nuestros, segundos, minutos y horas acoplados al ritmo del ahora para hacer nos que amarnos de forma gloriosa.
El tiempo se muestra afable cuando nosotros mismos desde el agrado distribuimos nuestros, segundos, minutos y horas acoplados al ritmo del ahora para hacer nos que amarnos de forma gloriosa.