El Apóstol Alfredo Cordero nos muestra a través de la biblia la importancia de ser un buen mayordomo del tiempo, en medio de una sociedad tan atractiva donde cualquier distracción es buena para quitarle el tiempo a la Familia, al Ministerio hasta al mismo individuo, este estudio nos enseña que debemos hacer y donde radica nuestros errores como ser humano SOMO PRODUCTO DE LO QUE INVERTIMOS, si el tiempo es lo más valioso para nuestra humanidad el gastarlo incorrectamente es nuestra mayor pérdida.