El popularmente llamado “Tributo de Sangre” solo se aplicó en Canarias. Fue entre los siglos XVII y XVIII. La urgencia por poblar los territorios de América llevó a la Corona de Castilla a eximir a los navieros canarios del pago del impuesto de la avería siempre que trasladaran al continente a 5 familias por cada 100 toneladas exportadas. Una emigración promovida por la Corona que animó a miles de canarios a huir de la pobreza de las islas hacia un futuro incierto. Nos lo cuenta el catedrático de Historia de América en la ULL, Manuel Hernández.
Músicas:
La Conquista del Paraíso (Vangelis)
Jíbaro, de Fernando Ferrer