
Sign up to save your podcasts
Or


Los cristianos de los primeros cuatro siglos no organizaron reuniones masivas de evangelización que involucraban llamadas al altar con miles de personas que se acercaron para entregar sus vidas a Cristo. Difundieron su religión simplemente de boca en boca dentro de sus diversas redes de relaciones personales, con conversos diciendo a sus familias, amigos, vecinos y otros asociados de las "buenas noticias" que habían llegado a creer. No fueron oradores profesionales, simplemente personas sencillas que cuentan lo que ellos mismos escucharon y creyeron. Cuanto más se contaban las historias y se contaba con convicción, más oyentes pensaban que podían ser ciertos.
By Iván RubioLos cristianos de los primeros cuatro siglos no organizaron reuniones masivas de evangelización que involucraban llamadas al altar con miles de personas que se acercaron para entregar sus vidas a Cristo. Difundieron su religión simplemente de boca en boca dentro de sus diversas redes de relaciones personales, con conversos diciendo a sus familias, amigos, vecinos y otros asociados de las "buenas noticias" que habían llegado a creer. No fueron oradores profesionales, simplemente personas sencillas que cuentan lo que ellos mismos escucharon y creyeron. Cuanto más se contaban las historias y se contaba con convicción, más oyentes pensaban que podían ser ciertos.