En el último vagón del metro existen Miraditas, guiños, ademanes, insinuaciones; se trata de un lenguaje en el que las palabras no son necesarias, quien habla es el cuerpo. Anécdotas, hay muchas.
En el último vagón del metro existen Miraditas, guiños, ademanes, insinuaciones; se trata de un lenguaje en el que las palabras no son necesarias, quien habla es el cuerpo. Anécdotas, hay muchas.