Dios nos ubica en lugares que muchas veces no nos apetece estar, y más cuando a tu alrededor lo único que miras es un valle de huesos secos, sin embargo hay instrucciones clave que debemos seguir para denotar que nosotras podemos ser esa luz de esperanza en medio de esos valles, si es Dios el que está a nuestro lado, Él traerá vida a aquello que vemos seco o muerto