Pedro Luis Gallego Fernández cometió su primera agresión a los 19 años, en 1976; pero no ingresó en prisión hasta el 20 de junio de 1979. En 1981 y 1982 se le vuelve a condenar por tres abusos. En 1983 se le juzgó por agresión a un preso de Valladolid, a quien obligó, con otros internos, a masturbarle. En 1985 violó a una mujer belga en Alicante. Poco después reapareció en Palencia, donde fue juzgado por robo y más abusos. El 3 de julio de 1987 se le imponía otra pena de 10 años de prisión por violación. En 1990 ingresó en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla y en 1992 reapareció en Valladolid en donde asesinó a Marta Obregón y Leticia María Lebrato. Fue condenado por múltiples violaciones, por el asesinato de las dos muchachas, rapto, detención ilegal, además de por el enfrentamiento a tiros con la policía en Medina del Campo, y su reincidencia, a penas que sumaron casi 300 años de cárcel. Desde su detención el 17 de noviembre de 1.992, permaneció privado de libertad, escasamente, 21 años, saliendo de la cárcel madrileña de Alcalá Meco el día 14 de noviembre de 2013. Ha vuelto a ser condenado, por varias agresiones sexuales, cometidas en Madrid en 2017. El violador del ascensor es, ahora, conocido como "El violador de La Paz", por escoger a sus víctimas en las inmediaciones del Hospital Madrileño que lleva este nombre.