Cuando David estaba en el anonimato, estaba desarrollando la intimidad. Por eso pudo escribir el Salmo 23. No lo escribió en el trono, lo vivió en el valle. Así que deja de maldecir tu proceso, deja de pisotearlo y creer que no tiene ningún valor. La unción que atrae a la gente viene de las horas a solas con Dios.