No parece tener despecho, parece haber resignación e ilusión porque nos hace "sentir bien", como esas despedidas tristes por decir "adiós" y feliz porque tal vez fue "lo mejor"(o al menos eso se repiten adivinando e infiriendo el sentir del otro).
No parece tener despecho, parece haber resignación e ilusión porque nos hace "sentir bien", como esas despedidas tristes por decir "adiós" y feliz porque tal vez fue "lo mejor"(o al menos eso se repiten adivinando e infiriendo el sentir del otro).