Una única novela sirvió para inmortaliza y convertir a Emily Brontë en una de las autoras clásicas de la literatura británica. Nos referimos, por supuesto, a Cumbres Borrascosas. Cuenta Alaska que esta historia de pasiones arrebatadas y amores tormentosos entre Catherine Earnshaw y su hermano adoptivo Heathcliff es su drama favorito de la literatura universal y que en su adolescencia llegó a leerla hasta tres veces seguidas.