Emily llegó hace cinco meses a España. A la hora de grabar esta conversación lleva tres meses en la prostitución. Intentó otros trabajos. Consiguió trabajar en limpieza, pero nunca le pagaron. Dice que muchos clientes buscan que se sienta bien. Reconoce que ha encontrado placer sexual en su dedicación. Tiene planes, pero no una fecha concreta para terminar.