Texto bíblico: Juan 12:1-8; Mateo 27:3-5. La mayoría de nosotros no mostramos simpatía por Judas Iscariote. Sin embargo, muchas veces en nuestra vida se manifiestan actitudes de este personaje. Muchos se acercan a Jesús, motivados por la emoción, asombrados por sus milagros; pero presenciar el poder de Dios no garantiza un cambio interior. Algunos usan sus dones como prueba de que “han cambiado”; pero la manera en que Dios nos usa no es el fundamento del cambio de nuestro corazón ¡Debemos estar rendidos a su voluntad! La gente con corazón endurecido está llena de “peros” y argumentos. Judas criticó a Maria de Betania por “desperdiciar” el perfume, presumiendo preocupación por los pobres, cuando en realizar buscaba una oportunidad para lucrarse. Judas estaba enfocado en el dinero y en su propio beneficio. Pero un discípulo verdadero se acerca a Jesús para obedecerle (Mateo 6:24 nos dice que no se puede servir a dos señores). Si Dios no envía fuego consumidor sobre los “Judas” no significa que Dios no tiene ojos. Más bien está dando oportunidad para el arrepentimiento. *Grabado el 01 de agosto de 2021 para Cielos Abiertos (Curacao).