La victoria bien que se la habría merecido Kremer por el excelente trabajo que hizo, pero también fue un poco esa justicia que suelen hacer los dioses del béisbol al permitirle a Bautista llevarse su ganado, bien ganado lanzando 1 y un tercio y ponchando a 3 de los 4 outs que hizo. De nuevo Jorge López, que nos vuelve a emocionar porque le pone el corazón a su trabajo y se nota. Y nos emociona ver como Adley Rutschman celebra las victorias sobre todo esta que sido casi toda suya, con un trabajo impecable detrás del plato y con el bate bateando el hit en el momento oportuno. Ya estamos viendo el futuro o al menos lo empezamos a vislumbrar. Y se ve promisorio. Adley Rutschman viene de allá.