El problema es que no tenemos la consistencia necesaria para hilar una racha de varios juegos ganados. Lo máximo que conseguimos hasta ahora han sido 3 en fila: 2 a Kansas City y el primero de la serie ante los Cardenales. Y nos salió caro porque después de eso perdimos 6 al hilo. (¿Pero que pasa?) Eso es lo que nos preguntamos todos. Damos una imagen de equipo potente un día. Al siguiente parecemos un equipo de clase A baja. El pitcheo ha sido sólido y gracias a ellos el equipo ha ganado más juegos a estas alturas que el año pasado.