-"¡Te da' Queen! - dijo Brian a su compañero de celda. Estaba amaneciendo en Roadway Prison Hall, Sunway Roll 25. A lo lejos se oía cacarear a un gallo mientras en la sala de la silla eléctrica el verdugo decía "the show must go on" y bajaba la palanca. El ayudante del Alcaide desayunaba sus "friskis" muy cerca, demasiado cerca, mientras intentaba sintonizar la radio sin conseguir escuchar nada. Se había ido la luz. "No pares ahora" exigió el condenado. El Alcaide sodomizó a su ayudante, el ayudante al verdugo, el cerdugo al condenado y el condenado murió. En el informe de autopsia se recogía la presencia de friskies en la vagina del condenado. También en perineo... aragonés.