Faltó él. Ni siquiera estaba en esencia. No se le echó de menos. No sonó indie. Pero en el fondo, muy en el fondo, en el fondísimo, allí donde dicen que no puedes llegar, donde duermen los calamares gigantes, se le esperó.
Faltó él. Ni siquiera estaba en esencia. No se le echó de menos. No sonó indie. Pero en el fondo, muy en el fondo, en el fondísimo, allí donde dicen que no puedes llegar, donde duermen los calamares gigantes, se le esperó.