-"Jacob, ¿dónde has dejado mis gemelos?"
-"¿Los quieres para ver de lejos?"
De repente el viento abre súbitamente la ventana. Miró.
-"Jacob, ¿por qué te gusta tanto Picasso?
-"Ahí tienes tus gemelos, detrás de los cubos"
-"Pues que no golpeen dos veces"
El gato se dio media vuelta y se la... mió, miau.