Carmen Hernández Rivas inició su labor como educadora hace más de 40 años de forma ininterrumpida, pues es la profesión que siempre ha amado. Comenzó dando clases desde muy joven y luego pasó a trabajar a la Dirección Municipal de Educación, en donde se ha mantenido hasta la fecha, pues ahora se encuentra jubilada y reincorporada. Asegura que se convirtió en maestra porque desde pequeña le gustó enseñar, y ser parte de la formación integral de nuestros niños, jóvenes y adolescentes. Hoy, son muchos los que recuerdan a la querida profesora Carmita como un evangelio en el sector de la educación en el municipio pinareño.
Por: Madelyn Rivera Romero.