Cuando la carne mengua y crece el Espíritu Santo hay un cambio, nos portamos como hijos legítimos de Dios, da un giro de 180 grados, deja que el Espíritu Santo tome autoridad de todo tu ser!
Cuando la carne mengua y crece el Espíritu Santo hay un cambio, nos portamos como hijos legítimos de Dios, da un giro de 180 grados, deja que el Espíritu Santo tome autoridad de todo tu ser!