Dios nos dio la posesión de la mente de Cristo,
y nuestro trabajo es elegir los pensamiento que formen parte de nuestra vida.
A esto se refiere la palabra cuando dice en Filipenses 4:8 "En esto pensad"
Nosotros elegimos los pensamiento que residen en nuestra cabeza, los que forman parte de nuestros pensamientos
que luego son partes de nuestra acciones.