Nos aproximábamos al deadline del mundo... Otra vez. Hay que reiniciar contador para la siguiente fecha de extinción, ni Nostradamus, ni los mayas, ni hubo necesidad de que Bruce Willis y su equipo se vistieran de héroes para destruir el Armageddon y todos celebrando con Aerosmith de fondo. Los forasteros nos llevan en un paseo por el fin del mundo. Y no, no nos gustan los Avengeis.