Esta noche digna de ella
Estaba ausente
Y mi mente perdida en la estela nocturna
Y mas que un fin
Era la Troya impenetrable
Era mi fuego negado por los dioses
Era la hermosura inmensurable de la luna
Tan tentadora e inalcanzable
Y en mi desdén
Solo me quedo acudir a esa muerte pasajera
Dada a los mortales entre los brazos de Morfeo