Vive cada día con intensidad, el secreto es tomar cada mañana como si fuera la primera, y vivir cada noche como si fuera la última. La inactividad y la desidia nos acercan a estados psicológicos depresivos. Debemos evitarlas, esto nos lanza hacia un círculo vicioso, apatía y falta de motivación. Arriésgate a tomar nuevas y divertidas experiencias.