Esta meditación se enfoca en cultivar la paciencia y la aceptación al reconocer que todo proceso tiene su propio ritmo. Al practicarla, podrás aprender cómo confiar en el proceso y disminuir la necesidad de controlar cada evento. Además, podrá ayudarte a reducir la ansiedad, fruto de la necesidad que existe de querer saberlo todo "ya".