
Sign up to save your podcasts
Or


En El Club de la Pelea (Parte 2) seguimos metiéndonos a lo real: no a la pelea que se ve, sino a la que se vive por dentro. Porque muchos hombres aprendimos a aguantar, a callar y a poner cara de “todo bien”… mientras por dentro estamos cansados, enojados, confundidos o simplemente vacíos.
Otra vez junto a Jair Hernández, damos un paso más profundo: hablamos de qué pasa cuando no atendemos la batalla interna y solo aprendemos a sobrevivir. Tocamos cómo el orgullo se disfraza de fuerza (“yo puedo solo”), cómo la soledad emocional se convierte en costumbre y cómo esa dureza del corazón termina afectando todo: el matrimonio, la relación con los hijos, la vida espiritual y hasta la manera en que servimos en la iglesia.
Volvemos a la idea bíblica de entrenarnos, no solo reaccionar. Porque pelear bien no es pelear más fuerte: es pelear con dirección, con disciplina, con apoyo y con verdad. Como lo enseña Pablo: correr con propósito, no dar golpes al aire y disciplinar el cuerpo (1 Corintios 9). Y sí: parte de esa disciplina es aprender a rendir cuentas, abrir el corazón y dejar de cargar en secreto lo que nos está hundiendo.
En este episodio profundizamos en:
Cómo identificar qué estás peleando realmente (y no solo lo que parece).
Por qué muchas batallas se ganan primero en lo privado: mente, hábitos, carácter y fe.
Qué significa pelear contra la carne, el orgullo y el autosabotaje masculino.
Cómo elegir hombres confiables para caminar acompañado, sin máscaras.
Cómo convertir la pelea en un proceso de formación, no de destrucción.
Si eres hombre y llevas rato peleando en silencio, este episodio es para ti. No fuiste diseñado para pelear solo.
Escúchame todos los miércoles a las 5:00 pm en El Club de la Pelea, en vivo por Convergente Radio y en plataformas de podcast.
🌐 www.convergenteradio.com
📲 App de Convergente Radio
💬 WhatsApp: 33 21 17 82 97
By Saul MejíaEn El Club de la Pelea (Parte 2) seguimos metiéndonos a lo real: no a la pelea que se ve, sino a la que se vive por dentro. Porque muchos hombres aprendimos a aguantar, a callar y a poner cara de “todo bien”… mientras por dentro estamos cansados, enojados, confundidos o simplemente vacíos.
Otra vez junto a Jair Hernández, damos un paso más profundo: hablamos de qué pasa cuando no atendemos la batalla interna y solo aprendemos a sobrevivir. Tocamos cómo el orgullo se disfraza de fuerza (“yo puedo solo”), cómo la soledad emocional se convierte en costumbre y cómo esa dureza del corazón termina afectando todo: el matrimonio, la relación con los hijos, la vida espiritual y hasta la manera en que servimos en la iglesia.
Volvemos a la idea bíblica de entrenarnos, no solo reaccionar. Porque pelear bien no es pelear más fuerte: es pelear con dirección, con disciplina, con apoyo y con verdad. Como lo enseña Pablo: correr con propósito, no dar golpes al aire y disciplinar el cuerpo (1 Corintios 9). Y sí: parte de esa disciplina es aprender a rendir cuentas, abrir el corazón y dejar de cargar en secreto lo que nos está hundiendo.
En este episodio profundizamos en:
Cómo identificar qué estás peleando realmente (y no solo lo que parece).
Por qué muchas batallas se ganan primero en lo privado: mente, hábitos, carácter y fe.
Qué significa pelear contra la carne, el orgullo y el autosabotaje masculino.
Cómo elegir hombres confiables para caminar acompañado, sin máscaras.
Cómo convertir la pelea en un proceso de formación, no de destrucción.
Si eres hombre y llevas rato peleando en silencio, este episodio es para ti. No fuiste diseñado para pelear solo.
Escúchame todos los miércoles a las 5:00 pm en El Club de la Pelea, en vivo por Convergente Radio y en plataformas de podcast.
🌐 www.convergenteradio.com
📲 App de Convergente Radio
💬 WhatsApp: 33 21 17 82 97