Hijo, sé que este mundo está lleno de distracciones, todas, absolutamente todas programadas para que dejes de mirarme. ¡Cuántas imágenes ven tus ojos!, ¡Cuántas cosas escuchas! La única manera que mantenerte a salvo de este mundo corrupto, perverso y doloroso, es permanecer pegado a mi corazón.