Las dos blanqueadas a los Guardianes, un equipo que está luchando por mantener el liderato del centro nos muestra que Baltimore es un equipo que está sacudiéndose los complejos. Un grupo que al principio de la temporada tuvo que luchar en primer lugar contra sí mismo y sus propios fantasmas, luego contra el miedo al fracaso y día tras día se fueron dando cuentas los jugadores que sin fracasos no hay éxito posible. Se dieron cuenta de que estaban ahí porque realmente merecían estar. La llegada de Adley Rutschman en Mayo marcó un antes y un después y de verdad estamos ante un jugador que va a hacer historia en las mayores. Su progreso ha sido meteórico y su aporte clave en estos Orioles que de nuevo están a 1,5 del comodín.