El tejido entrelaza disciplinas y articula diversos conocimientos, conecta a las personas, es la base de la analogía del tejido social. Este arte se ha vuelto un acto “revolucionario” porque subvierte los principios que identificaban al tejido como acto doméstico o como un pasatiempo, sobre todo porque era una actividad que desempeñaban principalmente las mujeres. Desde México conversamos con Yecenia López, integrante de la Cooperativa textil Tejedoras Flores de la llanura, en el Estado de Guerrero.