El mar está íntimamente ligado a los ríos y las playas no podrían existir sin los sedimentos que estos acarrean. En este capítulo exploramos el misterioso mundo de las desembocaduras con sus deltas y sus estuarios. Un espacio de "entre aguas" que no es ni río ni mar, ni dulce ni salado, y es uno de los sitios más ricos para la cría de la biodiversidad marina. Las desembocaduras esconden historias increíbles a través de los objetos y restos humanos que se han encontrado sumergidos. Conoceremos también los problemas que enfrentan estos lugares debido a las presiones humanas y desentrañaremos la historia de un misterioso barco perdido muchos siglos atrás.