Desde las combinaciones más afortunadas como Adrian Raso y la Fanfare Ciocarlia, o el klezmer atlántico de Melech Mechaya, hasta los zapatos más elegantes de Fetén Fetén, las pequeñas joyas que remoza Eliseo Parra, y los hermanamientos de Korrontzi, pasando por el laboratorio heterodoxo de Gorka Hermosa, los fogones del tango de Marcelo Mercadante, los momentos inspirados de Enverea, el virtuosismo hecho voz en masculino con el fado de Rodrigo Costa Félix o Joaquín Pixan, la terra aviática de Faitissa, la frescura de Navarra, y la elegancia incontestable de Mara Aranda.