Antonio Laguna nos propone una versión del prodigioso Fedérico García Lorca, una crítica a la enfermedad de ser el ombligo del mundo. ¿Qué pasa cuando las críticas son a nosotro y no de nosotros hacía otro?
Antonio Laguna nos propone una versión del prodigioso Fedérico García Lorca, una crítica a la enfermedad de ser el ombligo del mundo. ¿Qué pasa cuando las críticas son a nosotro y no de nosotros hacía otro?