En un año con déficit hídrico en varias zonas del país el manejo de las pasturas pasa a ser clave para administrar la alimentación del ganado. “En el litoral suroeste se marcó muchísimo” esa situación, con una “menor tasa de crecimiento” del pasto, “menos posibilidad de hacer reservas forrajeras” y una “inferior respuesta a fertilizaciones tardías con urea”, señaló el investigador del área pasturas del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia), Fernando Lattanzi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy