María Ezquiaga es una cantante, compositora y guitarrista que acaba de publicar su primer disco solista, Interacción (2021), un trabajo suave, breve, melancólico y de afirmación del presente. Un presente en el que se lanza a la aventura de transitar un proyecto solista después de la separación de Rosal, una banda de pop-rock que recorrió la escena musical argentina durante casi 20 años. Cada pieza de Interacción luce un novedoso traje de simplicidad y despojo instrumental con preponderancia de guitarras (en compañía de Leo Fernández) y voz, y algunos detalles propiciados por pedaleras y teclado.