Ezequiel Brahim de 31 años, es un atleta de lo que se conoce como el segundo pelotón desde hace ya dos años y hace cuatro años que comenzó a entrenar.
En 1996 comenzó a correr un poco por herencia familiar. Distintas circunstancias de la vida lo llevaron a dedicarse a otros deportes y los años fueron pasando con un gradual aumento de peso que lo llevó, casi sin darse cuenta, a pesar cerca de 90kg a los 25 años de edad. El recuerdo de su pasado y el haber sido siempre “el flaco” lo hicieron sentir durante mucho tiempo que iba a poder recuperar su figura cuando quisiera, pero llegó a un punto en el que eso se volvió muy difícil. Allí buscó ayuda profesional en una nutricionista que lo orientó con la comida y con la actividad física, recomendándole que tratara de trotar dos veces por semana.
Lo que comenzó como un trote desganado y “para bajar la panza”, con lo años se convertiría en una de sus razones para vivir. Con mucho esfuerzo y contagio, las jornadas pasaron de 2 veces por semana a 3 y de 3 a 4. Hasta el punto en que decidió volver a entrenar, como cuando tenía 15 años.
Hoy Ezequiel siente que todos podemos dar más de nosotros mismos, que es cuestión de proponérselo y que siempre tenemos que querer superarnos. Más allá de nuestras marcas en cada carrera, lo importante es dar todo para estar satisfechos con nosotros mismos.